

El Concejo de Belmonte de Miranda limita al Norte con el Concejo de Salas, al Sur con el Concejo de Somiedo, al Este con el Concejo de Grado y al Oeste con el Concejo de Tineo.
Su capital es Belmonte de Miranda y otros núcleos del Concejo son: Leiguarda, Selviella, Begega, Bello, Almurfe, Agüera, Aguasmestas, Vigaña, San Bartolomé, San Martín de Lodón.
La geografía del concejo se encuentra determinada por el valle del río Pigüeña el cual configura un relieve "valle alto intramontano" dibujando en su recorrido bellísimos paisajes.
El Pigüeña desciende desde las tierras somedanas para atravesar en dirección S-N el territorio del concejo antes de desembocar en el río Narcea en las proximidades del núcleo de Oviñana.
Es un paisaje espectacular en que la cota más elevada del concejo es el Pico L'Urru con 1527 metros localizado en la Sierra de la Mantecamientras que la cota más baja de 80 metros se sitúa en el río Narcea.
El paisaje forestal está determinado por el relieve, los suelos, el clima y la acción ejercida por el hombre.
La tradición ganadera del concejo ha facilitado la roturación de grandes extensiones arbóreas con el fin de obtener espacios dedicados al ganado.
La superficie dedicada a forestal supone más del 60% de las tierras con mayor peso específico para los espacios donde crece el matorral en detrimento del monte maderable.
En los bordes de los ríos crecen los bosques de ribera con alisos, sauces, fresnos, olmos dentro de los que destaca el bosque de "Sauces Blancos" que crece cerca del núcleo de las Lleras. Las manchas de castaños se encuentran en la capital y el principal bosque mixto con hayas entre los pueblos de Fresnedo y Carricero. También encontramos especies típicas mediterráneas como encinas y carrascas. También posee una gran riqueza micológica.
Este concejo presenta una estructura económica basada en la actividad agraria con una clara caracterización ganadera que viene representada por explotaciones de reducido tamaño regentada por titulares de edad avanzada.
El sector industrial cuenta con una activa representación del sector agroalimentario. ES importante señalar que las instalaciones en el municipio de la empresa Río Narcea Gold Mines dedicada a la extracción de oro ha supuesto un revulsivo para la economía local en lo que a la creación de empleo se refiere.
Es importante destacar la dispersión de la población por el municipio existiendo 78 entidades singulares de población y un total de 15 parroquias. Del total de 2331 habitantes (junio 2000) tan sólo 478 residen en la capital. Durante el presente siglo se ha producido un claro proceso de pérdida de población y envejecimiento de la misma.
Su "mundo interior" es rico y variado. El concejo se localiza en el extremo occidental de la "Zona Cantábrica" ocupando uno de los primeros frentes de cabalgamiento de dicha zona, dentro de la Región de Pliegues y Mantos.
Los materiales que constituyen su substrato se encuentran plegados en dirección noroeste-suroeste con una amplia variedad litológica, apareciendo casi en su totalidad las formaciones que configuran la serie de Zona de Pliegues y Mantos con edades que van desde el Cámbrico Inferior al Cámbrico Superior.
Las formaciones superficiales son muy variadas acordes con la gran abundancia litológica del substrato. Afloran materiales silíceos, mixtos y en menor proporción calcáreos, siendo de destacar la existencia de "rocas igneas" y "materiales auríferos" en las proximidades del Río Narcea
Los 66 núcleos de población del concejo de Belmonte de Miranda se encuentran integrados en 15 parroquias: Agüera, Almurfe, Begega, Belmonte, Castañedo, Cuevas, Las Estacas, Leiguarda, Llamoso, Montonovo, Quintana, San Bartolomé, San Martín de Lodón, San Martín de Ondes y Vigaña, de las cuales la de mayor superficie es Belmonte, con 32,1 kilómetros cuadrados y la menor Almurfe con 5,9 kilómetros cuadrados.
La parroquia con la mayor densidad de población es San Martín de Lodón con 32,61 habitantes/kilómetro cuadrado, seguido por Belmonte y la menos poblada es Cuevas, con tan sólo 3,10 habitantes/kilómetro cuadrado. Además de estos núcleos de población aparecen diseminados a lo largo y ancho del concejo numerosas "caserías" compuestas por un máximo de tres viviendas familiares.
La evolución de la población, al igual que en el resto de los concejos de montaña asturiana, es negativa, habiendo pasado de los 7121 habitantes de principios de siglo a los 2456 del último censo de población.
La emigración de los más jóvenes ha sido una constante histórica; primero hacia América, con principal preferencia hacia Cuba y Argentina y posteriormente hacia Europa, particularmente hacia Bélgica y Alemania, sin olvidar los destinos nacionales como Madrid o Barcelona. A partir de los años 50, es el centro industrializado de la región, el principal receptor de mano de obra. La crisis económica de las últimas décadas ha propiciado una cierta fijación de población, sobre todo en la capital municipal, la cual se mantiene en torno a los 800 habitantes.
Desde siempre, la ganadería y la agricultura de subsistencia han sido los principales motores económicos del concejo, si bien en la actualidad, hay que añadir el novedoso crecimiento del sector industrial, acaecido al amparo de las explotaciones auríferas. También es de destacar dentro de este sector la existencia de dos centrales eléctricas, la de Las Lleras y la que, inagurada en 1906, hoy se encuentra en desuso en Selviella.
Los empleos dedicados a servicios se sitúan en torno al 32%, donde sobresale la actividad comercial, con un creciente número de locales destinados a hostelería.
